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lunes, 23 de diciembre de 2013

MONSTRUO II


   
       

                  "El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso ya es otra cosa"                      

                                                George Bernard Shaw

Estaba abatido en el salón, sentado en su sillón favorito, cuando la criada abrió la puerta. Al rato, apareció acompañando al doctor, que sonriente, se fue hacia él para darle un abrazo de forma efusiva, al que Emilio correspondió con cierta apatía.
_ A ver cómo está ese enfermo, - dijo el doctor, mientras sacaba algunos instrumentos de su maletín - ¿qué tal, cómo te encuentras? - le preguntó, mientras se disponía a auscultar el torax, abdomen y espalda de Emilio.
_ He estado mejor Pedro, he estado mejor. Ya me ve. - le respondió mientras, el estetoscopio recorría la poblada pelambre de su cuerpo -
Tras un reconocimiento exhaustivo a nivel general, Emilio le preguntó al doctor cómo le encontraba.
_ Nada, estás hecho un roble. No tienes nada que no pueda enmendar unos merecidos días de descanso.
 _ Pedro, me ha visto nacer. Conoce a mis padres y todos mis hermanos. Míreme atentamente y no me engañe: ¿verdad que me he convertido en un monstruo?.
_ Lleva repitiendo lo mismo toda al mañana - dijo Eli acercándose ligeramente a ellos -
_ A ver muchacho, no te martirices. Son tiempos dífíciles, los negocios, a veces hacen tomar decisiones que no gustan a nadie, estas cosas crean cierto estress y ansiedad. Esta situación puede derivar a algún tipo de depresión, pero creo que estamos a tiempo. Hazme caso, coge a Eli, y daros un par de días de descanso en algún sitio tranquilo. Y me voy porque hoy tengo una mañana muy apretada. Así que si me disculpais...
El médico se despidió del matrimonio y abandonó la finca. Emilio, cada vez comprendía menos la situación, se miraba las manos, se tocaba con ellas su cuerpo cubierto de pelo y no entendía nada.
_ Llama al viejo zorro y dile que no voy al banco, también a la zorra de mi hermanita, Ana Patricia, diles que no me encuentro bien. Ah! también a mi secretaria, que cancele todas las reuniones de hoy. Voy a salir - le dijo resolutivo a Elizabeth - 

Tras enfundarse en el abrigo, una bufanda de lana y un fedora, que le tapaba la cara casi por completo, se dispuso a salir a la calle. Algo no iba bien, al menos desde esa mañana. Cómo podía ser que él se notase y se viese tan distinto de como era, y en cambio, nadie más se percatase de ello. Hasta ese momento solo había tratado con gente que le conocía, su mujer, el médico y el personal de servicio. Sentía miedo y a la vez curiosidad por comprobar la reacción de alguien de la calle al verlo.

Salió al ajetreo de la calle, la gente iba y venía a lo suyo, con prisas, nadie reparaba en los demás. Comenzó a caminar hacia una clínica que conocía, le habían hablado bastante bien de ella, y no le pillaba muy retirada para ir andando. En ella, trataban problemas psicológicos de toda índole, incluso patologías más serias y problemas mentales. Si algo funcionaba mal en su cabeza, como parecía ser, debería tratárselo cuanto antes, sin demora.

A pesar de no tener cita concertada, no tuvo que esperar apenas, en seguida apareció la enfermera, que tras pronunciar su nombre, le indicó que pasase a la consulta. Comenzaron a atenderle dos doctores, el apellido y el pagar la abultada factura por anticipado puede multiplicar de forma considerable el interés por un caso. Le indicaron que se tendiese y se pusiera cómodo en una especie de diván, tras presentarse, como el Dr. Barroso y Dr. Rodríguez, comenzaron a realizar una serie de preguntas.

_  Sus apellidos son Botín y O´Shea, ¿es correcto?- Emilio corroboró con un movimiento de cabeza afirmativo - es para completar su ficha - le explicaron -
_ Refiéranos qué es lo que le ocurre D. Emilio - intervino el Dr. Barroso -
_ Míreme fijamente doctor: ¿verdad que soy un monstruo?.
_ ¿Cómo dice? - preguntó sorprendido el Dr. Rodríguez -
_ ¡Es que no ven que soy un MONSTRUO!
_ A ver tranquilo D. Emilio, cuéntenos lo que ocurre desde el principio. ¿ Cuándo comenzó a sentirse mal?. ¿Qué es exactamente lo que no vemos?.
_ Todo comenzó esta mañana, me levanté, me miré en el espejo, y ahí estaba el reflejo de ese Monstruo, mi horror fue el comprobar que era mi reflejo, el Monstruo era yo. ¡Mire, no son manos, son zarpas!. ¡Pero es que no lo ven!. ¡SOY UN MONSTRUO!

Los dos psiquiatras se quedaron paralizados, contemplaban absortos a Emilio. Ninguno de los dos parecía encontrar palabras, se miraron, se asintieron mutuamente, pero ninguno de los dos decía nada. Fue el Dr. Barroso el que por fin rompió el silencio.
_ Y dice que fue  esta misma mañana, cuando comenzó a tener esas... digamos, visiones.
_ No son visiones.
_ ¿Le ha pasado esto con anterioridad? - inquirió el Dr. Rodríguez -
_ ¡Claro que no!. ¿Piensan que estoy loco?. ¿Pero es que no veen que ahora soy un Monstruo?.
_ Serio - añadió el Dr. Barroso mirando a su compañero -

Entonces fue cuando comenzaron ambos el bombardeo de preguntas. Edad, estado civil, que si padecía alguna enfermedad relevante, que si cómo fue su infancia, que si cuál es su trabajo, que si cual es su función específica como asesor financiero, que si ha ordenado llevar a efecto muchos desahucios, que si acude al baño regularmente, que si duerme bien, que si sus relaciones sexuales son normales, que si esto, que si lo otro... siempre altenándose ambos en el turno de pregunta.
_ ¡Bueno ya basta!. Soy un Monstruo y quiero soluciones. ¡Qué es lo que me pasa y qué tengo que hacer para volver a ser el de antes!.
_ D. Emilio, su situación, puede ser debida, a algún tipo de complejo que acarrea desde su adolescencia, reactivada por la situación actual. Se ve obligado a llevar a cabo, inducido principalmente por la autoridad paterna, acciones que no son de su agrado, lo que le crea un incipiente sentido de culpabilidad, con el agravante del odio hacia una figura femenina con la que compite por el liderazgo, tanto a nivel laboral como social.
_ Creemos - continuó el doctor Barroso - que padece un sentido de culpabilidad, agudizado por su obligada necesidad de competir. Le recomendamos que acuda a nuestras terapias de grupo, unos días de descanso, inhibido de sus quehaceres habituales, y sobre todo tomarse la vida con más tranquildad.

Salió de la clínica con la moral por los suelos, hacía un frío de mil demonios, pero le daba igual. No sabía qué era peor: si ver alucinaciones o ser un envidioso de mierda. Era lo que le habían dado a entender los dos psiquiatras de la clínica. A lo mejor era verdad, y todo era producto de su imaginación. Quizás el sentimiento de culpabilidad, ese, del que tanto hablaban, le hacía sentirse y verse como un Monstruo. Pensaba hacerles caso, todo el mundo no se podía equivocar, a la vez, volvería a casa y planearía un viaje junto a Elizabeth. Pobrecilla; vaya trago que la había hecho pasar.

Pensaba en lo penoso del tiempo, hacía un aire cantidad de molesto, un frío que penetraba hasta los huesos y ahora de repente comenzaba a llover. Las gentes aceleraban el paso ante la inminente amenaza de lluvia, de improviso a un niño se le escapó un juguete, se desaferró de la mano de su madre y corrió a buscarlo. El juguete fue a parar justo a los pies de Emilio, que se agachó y lo recogió, pero el niño cegado por el aire, no reparó, chocando de forma brusca con el hombre. Cuando abrió los ojos, se quedó mirando a quien le ofrecía el juguete, justo antes de recogerlo. Justo un instante antes de articular un "gracias señor", vió la cara del sujeto que le ofrecía su juguete. Al principio el niño se quedó paralizado, después la expresión se convirtió en horror, para que sin poder contener un grito de miedo, saliese corriendo buscando la protección de su madre.
_ ¡¡¡UN MONSTRUO!!!, ¡Mamá corre, es UN MONSTRUO!!!
_ ¡Qué! ¿Cómo? ´- balbució desolado Emilio -

A partir de entonces todos los mendigos y desahuciados por la sociedad, conocían a un tipo que se llamaba a sí mismo el Monstruo, que podía parar en cualquiera de los callejones de la ciudad frecuentados por los indigentes. Siempre borracho, con una botella de buen whisky en la mano, que nadie sabía como conseguía y utilizando términos de un lenguaje que nadie entendía.

sábado, 21 de diciembre de 2013

MONSTRUO





 " El mundo es suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos. Pero siempre será demasiado pequeño para la avaricia de algunos".

                                                        Mahatma  Gandhi



Se sentía completamente somnoliento cuando sonó el despertador. Notaba una ligera pesadez de estómago y la boca pastosa, pero lo peor era el dolor de cabeza. Eran apenas las seis de la mañana y no entendía la devoción, inculcada por su familia, respecto al hábito de madrugar. Simplemente un par de horas más de sueño, solucionarían todos esos pequeños problemas.

Se levantó todavía adormilado, y trastabillando acudió al baño para orinar de forma generosa en el moderno inodoro. Mientras; escuchaba caer el agua de la ducha, primero; como una lluvia fina, constante, acompasada, después; como una serie de golpes amortiguados por el pelo, quizás, ruido de que sin duda hay alguien ahí, bajo el chorro, y el agua cae en riachos, goterones a destiempo, cae de golpe mucha agua más pesada, agua jabonosa que golpea contra el agua estancada.

Todavía un tanto adormilado, se dispuso a mirarse en el espejo. Estaba completamente empañado y comenzó a limpiarlo con la manga del pijama. Al recibir el reflejo de su imagen, no pudo contener un respingo, se frotó los ojos, se acercó al cristal. Pensó que debía tratarse de algún mal sueño, o una broma de mal gusto. Comprobó con horror que tenía la cara y los brazos llenos de pelo, pero de forma exagerada, sobrenatural; abrió la boca, y su dentadura era muchísimo más poderosa, algunas piezas dentales exhibían una fortaleza de auténtica arma mortífera. Sus manos, eran enormes ahora, los dedos podía decirse que eran garras y las uñas tenían un aspecto realmente capaz de intimidar a cualquiera, más que manos, lo que observaba eran unas zarpas. ¿Pero cómo era posible que le hubiesen crecido tanto las uñas en una noche?. Dió un paso hacia atras, se observó atentamente y pensó: ¡Dios, doy miedo!. Soy...soy ¡un monstruo!.

En ese preciso momento, Eli, que era como llamaba de forma abreviada a Elizabeth, su mujer, cerró el grifo de la ducha. Pudo escuchar como le llamaba: "¿Emi, eres tú, estás ahí?". No pudo reprimir un gruñido como contestación, mientras que absorto se miraba los pies. Escuchó como su mujer descorría la mampara de la ducha, vio como por una rendija asomaba su mano, mientras le pedía por favor que le acercase la toalla. Entonces la alarma saltó en su cabeza, no podía dejar que le viera, al menos de momento, con un movimiento rápido le tendió la toalla, y salió del baño a toda prisa. 

Volvió a la habitación, se metió de nuevo en la cama y se arropó hasta la cabeza. Cerró los ojos apretándolos muy fuerte, e imploró para sus adentros, llegando a pronunciar su súplica: "por favor, Dios mío, que todo sea una pesadilla. Ahora que me despierte y todo vuelva a ser como antes". Ahuecó las mantas dejando que entrara un haz de luz, se miró su mano izquierda, y nada, su ruego no había servido de nada. Seguía siendo un monstruo, algún tipo de bestia. no sabía como era posible, pero es lo que había. Un temor inundó su cabeza, no sabía como iba a reaccionar, dentro de poco su esposa entraría en la habitación, y no sabía hasta que punto podía ser peligroso. Cómo reaccionaría ella al verle con su nuevo aterrador aspecto, y mucho peor, cómo encajaría él tenerla cerca. Le martirizaba la idea de ser capaz de hacerla daño.

La mujer entró en la habitación conyugal portando una toalla a modo de turbante en el pelo, y otra que le cubría el cuerpo por debajo de las axilas. Le extrañó ver a su marido de nuevo metido en la cama, además de esa extraña manera: arropado hasta la cabeza, de forma que sólo se intuía su bulto bajo el edredón. Tras la sorpresa inicial, acudió a su mente la preocupación, por lo que preguntó angustiada: "Emi, cari, qué te pasa, qué haces en la cama a estas horas". Él se aferró a la ropa y angustiado le contestó sobresaltado: "¡Eli, aléjate de mí!. No quiero hacerte daño". Entonces ella sonrió y otra idea muy distinta acudió a su cabeza, a veces, podían ser muy imaginativos. Por lo que trató de acertar de qué iba el jueguecito en esta ocasión.

Sin pensárselo dos veces se quitó la toalla del pelo y comenzó a secarlo con ella aceleradamente, dejó caer la que cubría su cuerpo, y sacó del galán el conjunto interior nuevo, color púrpura, que adquirió justo el día anterior. Se dejó caer sobre la cama y comenzó a avanzar a gatas hacia la cabecera, gritando en un fingido afligimiento: "¡No, por favor, animal malvado. No me hagas daño!". Emilio, en un principio pensó que le había visto, pero el tono no le encajaba del todo, hasta que comprendió.

_  Eli, te estoy hablando en serio, puedo resultar peligroso. ¡Alejaté de mí!.
_¡Ay, Emilio!, me estás asustando. ¿Qué te pasa, te encuentras mal?. A ver, quítate el edredón de la cabeza que te vea.
_ Elizabeth, por última vez, ¡aléjate de mí!.

Después de un ligero forcejeo entre ambos con la ropa de cama, el uno para mantenerse oculto, y la otra para descubrirle la cara, Emilio decidió que no merecía la pena seguir ocultándose, total en algún momento tendría que verle. Por lo que esperando el grito de horror de su mujer, se descubrió la cara.
_ Está bien tú lo has querido.

La mujer se le quedó fija mirándole, pero no hacía nada, hasta que se le acercó ligeramente, reparando en los ojos, después le pidió que sacase la lengua.
_ Lo que me imaginaba, estás agotado my darling. Estate ahí tranquilo, voy a llamar ahora mismo al doctor.
_ ¡Eli!
_ ¡Ay qué!
_ ¿Pero tú me has mirado bien?. Acércate. Mírame, ¡soy un monstruo!
_ Que pesado cari, de verdad. Hazme caso, estate tranquilo al menos hasta que venga el doctor.

 Extrañado, se levantó, se enfundó en su batín y fue de nuevo a mirarse en el espejo del baño. No podía comprender qué era lo que ocurría. Mientras escuchaba como su mujer, abajo, le pedía al médico familiar que acudiese al domicilio, se miró de todas las posturas, en todos los ángulos imaginables, y todas las imágenes reflejadas que le devolvía el espejo, eran las de un monstruo, un auténtico animal. No comprendía porqué ella estaba tan tranquila en el salón hablando por teléfono, en lugar de estar aterrada.

miércoles, 20 de junio de 2012

SOY UN MIERDA ?




Hoy me he despertado en modo “ soy un mierda “. Llevo desde hace unos días como alma en pena con los acontecimientos que se han ido produciendo, sobre todo a partir del sábado 9 de junio, día en que se produjo el rescate financiero, que tanto afirmaba nuestro Gobierno que no se iba a producir. No soy capaz  de expresar el horror y la impotencia que me embarga, ante lo que nos espera. No seremos Grecia, pero vamos recorriendo poco a poco su mismo camino, con la insensata creencia, quizás, de que el resultado será diferente. Tenemos la experiencia de algunos países americanos y africanos que cayeron en la trampa del FMI y que tardaron décadas en levantar cabeza, otros siguen sumidos en la absoluta miseria.

Hay situaciones que crispan, otras te cabrean, existen las que te indignan y otras ya directamente te inflan las pelotas.
Que el presidente de casi todos los españoles, asegure durante casi dos semanas, él y  todo su ejecutivo, tanto por activa como por pasiva, que no va a haber rescate, la verdad, es que habiendo observado el panorama internacional y las - presiones –  recomendaciones tanto de la UE, el FMI y la propia EEUU, pues como que crispa. Que al final, los españoles, seamos los últimos en enterarnos de que se produce el rescate financiero – el otro ya vendrá, ojalá que no -  pues cabrea. Que el presidente de casi todos los españoles, en un momento tan crucial para el futuro de nuestro país no dé la cara y explique a los ciudadanos, que supuestamente representa, la situación y el porqué se ha producido dicho rescate financiero, no deja de ser indignante. Pero ya lo que realmente te rebasa y colma la paciencia hasta el infinito, es que al dar la cara, debido a las presiones tanto por parte de las redes sociales, como de la sociedad en su conjunto, al señor Rajoy, no se le ocurre otra genialidad que vendernos el rescate como un triunfo. Como si nos hubiese tocado la lotería o que gracias a su genialidad y buen hacer, la UE nos hubiese regalado 100.000 millones de euros.

Esta mañana me he encontrado con mi colega “ el negro “, amigo de aquí del barrio, buena gente que te rilas. No es que sea negro de raza  –  aunque lo fuese no pasaría nada  –  más bien es un mote que le viene desde que era niño, que hace alusión a la tez morena que caracteriza su físico. Hacía una temporada que no le veía y ayer, se terció que tomáramos una cervecita. Mi amigo tiene 45 tacos, trabajaba en la construcción, digo trabajaba, porque lleva en el paro desde finales del 2008. Tiene familia a su cargo, y una hipoteca de su vivienda, de la que al parecer, se hacen cargo desde hace un tiempo, los padres de él y su pareja, que cuentan con respectivas pensiones de jubilación.   Estaba yo tan a gusto, degustando mi rubia fresquita, y disfrutando de conversación intrascendente, evocadora y placentera, cuando surgió el tema. Comenzamos vacilando con la prima – la de riesgo, claro –  y mi amigo acabó diciendo: “ menos mal que ahora nos ha dado cien mil millones de euros la UE, para levantar esto y que los bancos vuelvan a dar créditos, porque yo es que estoy asfixiado “. Al principio, pensaba que la cosa iba de coña, y no pude evitar atragantarme con la cerveza, me pilló la afirmación por sorpresa y no pude evitar la carcajada. Cuál fue mi sorpresa al comprobar que había más personas en el establecimiento que secundaban semejante parecer.

Hace unos días descubrí – gracias a Maese Iñiguez (@igniguez) -  una carta de los Inspectores del Banco de España, que iba dirigida al entonces  Vicepresidente Segundo de España: Pedro Solbes. Quien además, era Ministro de Economía y Hacienda. En dicha carta, se le advertía de la situación que padecemos hoy día como algo que podía ocurrir. Podemos entender que esta situación podía haberse prevenido, la misiva está fechada en 2006, antes de que comenzase esta demoledora crisis que vivimos. Los inspectores ven con esperpento, como se  hace caso omiso a los informes que avisan sobre la excesiva concesión de créditos destinados al ladrillo y la falta de regulación y previsión por parte de su jefe el señor Caruana. Los responsables del entuerto; Jaime Caruana, dirige el Banco de Pagos Internacionales – BIS - ,  Pedro Solbes, es actualmente consejero de Barclays. ¿Qué banco, acoplará a M. Ángel Fernández Ordoñez en su consejo de administración para agradecer los servicios prestados?.

En estos momentos hay tres mineros que se mantienen encerrados en un pozo de Langreo, apoyados por sus compañeros que mantienen una protesta activa, manifestándose, cortando carreteras y no dejándose apalear por las fuerzas del – supuesto – orden. Todo dentro del marco de una huelga indefinida, que exige al Gobierno que mantenga los acuerdos y ayudas al sector pactados hasta el 2018. Ahora resulta que el Gobierno se da cuenta de que la minería en nuestro país no tiene precios competitivos. Ahora que llevamos manejados dos años por Alemania y dentro de poco seremos – probablemente -  carne del FMI.  El carbón de fuera es más barato, porque está basado, entre otras cosas, en la esclavitud.  El caso de los mineros es un caso más, dentro de  los engaños de nuestros dirigentes a los ciudadanos. Las subvenciones iban destinadas a ir reconvirtiendo puestos de trabajo del sector minero hacia otros sectores. Las zonas mineras han recibido –  en su momento –  mediante ayudas, cuatro parques  y mejoras en algunas carreteras. El resto del dinero no sabemos dónde ha ido a parar. Si se recortan las subvenciones en el porcentaje que pretende el Gobierno, el sector minero muere, son miles de familias las que dependen de esas ayudas para poder vivir.

El caso es que o secundamos el ejemplo de los ciudadanos de la cuenca minera, y vamos unidos a por todas, o procuramos tener memoria, cuando nos toca pronunciarnos en los comicios electorales y nos aplicamos a la hora de reclamar nuestros derechos. No es por ponerme cansino, pero se están produciendo verdaderos adelantos en el tratamiento de la enfermedad de alzheimer, es importante recordar todas estas cosas, no olvidemos.

Que el gobierno del señor Rajoy está instalado en una mentira continuada es algo obvio, pero aún así, no me acaba de cuadrar - torpe que es uno -  que nos vendiera, en su momento, el gran negocio que suponía la línea de crédito abierta por la UE  para nuestra banca vía FROB, y ahora en plena cumbre del G20, trate de renegociar el acuerdo. Al parecer, lo que hace unosdías era un chollo y no nos comprometía en nada, empieza a ser algo jodido.  Por otro lado, a pesar del rescate financiero y la forma audaz de gestionar el asunto por parte de nuestro Gobierno con el señor Rajoy al frente, la prima de riesgo no deja de subir, ya está casi en 600 puntos. Yo creo que lo mejor es que nos lo explicase la señora Botella, flamante alcaldesa de Madrid. Con el verbo fácil que utiliza en el vídeo, seguro que lo entenderíamos todos.



Es lo que trataba de explicarle ayer a mi amigo “ el negro “, que la cosa no es exactamente como nos la pintan, que nadie da dinero de forma baldía y que probablemente, ese rescate hará sufrir y pasarlo mal a mucha gente, a los de siempre, claro. Que seguramente pasarán años hasta que vuelva a fluir el crédito de nuestras entidades financieras y que probablemente, nunca nada volverá a ser como antes. Que ese dinero es para los bancos, para sanear sus balances del exceso de codicia, y que puedan devolver el dinero que pidieron prestado a bancos alemanes y franceses en pleno apogeo de la burbuja inmobiliaria. Vi la expresión en la cara de mi amigo y entonces mi otro amigo “ el marciano “ me dijo: “ Que cabrón eres acabas de arrancar la esperanza de cuajo a una buena persona “. Y yo me acojoné y en mi remordimiento sólo pude articular un tímido: “ pero bueno, no me hagas mucho caso, a lo mejor luego no es tan así “. Apuré la cerveza, me despedí y me marché. Hay veces que en esta vida uno tiene que ser un mierda.
              
Pero eso fue ayer...



* El cuadro de la portada es una obra de D. Diego Villalba.

martes, 5 de junio de 2012

EXPLICACIÓN






Hay situaciones para un estudiante que pueden resultar complicadas, nos podemos encontrar definiciones difíciles de entender, a veces, por su terminología, exceso de tecnicismos o simplemente que se nos atraganta el desarrollo y comprensión de un determinado ejercicio. Hay textos tremendamente enrevesados, que para su correcta interpretación, necesitan de toda nuestra atención durante bastante tiempo. Existen documentos, como contratos de compra-venta, o sobre todo, productos bancarios llenos de cláusulas y apartados, que son engorrosos de leer y difíciles a la hora de enterarse, sobre todo si se da la circunstancia de que no disponemos de todo el tiempo deseable a la hora de firmar y aceptar las condiciones del producto.

Todo avezado estudiante sabe que una buena explicación puede ahorrarle bastante tiempo de estudio y quebraderos de cabeza. Ni que decir tiene lo que una persona mayor – anciana, vamos – puede agradecer una buena y resumida explicación, máxime si proviene de alguien de confianza. Qué pueden objetar nuestros jubilados, si el director de su sucursal bancaria de toda la vida le ofrece un producto de toda confianza. 

Hará casi un año, que recibí  una llamada de mi padre. Me decía que le habían avisado de Bankia de la amortización de unas preferentes de Endesa al 100% de su valor. Me comentaba que no sabía qué hacer, por lo que le di unas cuantas razones del porqué lo más aconsejable era que recuperase su dinero. Para empezar porque este producto en su momento – el año 2003 -  se lo ofrecieron como si de un depósito normal se tratase, para nada le explicaron de los riesgos que podía correr su inversión. Se lo vendieron como la  renovación del depósito a un año que le acababa de vencer, sólo que era una inversión a largo plazo – diez años le dijeron – y como todas las inversiones a largo plazo, sólo convenía cancelarlas anticipadamente en el caso de que necesitaras el dinero con urgencia – con dos cojones -  a cambio el interés anual que ofrecía era bastante más sustancioso –  euríbor o 4%, lo que más alto estuviese – en una época en que los depósitos estaban al 1% anual o poco más. Cuando en su momento me comentó los pormenores del asunto, la verdad, es que no me gustó ni un pelo, pero ya estaba hecho.

Al día siguiente, nos personamos en la sucursal de Cajamadrid en la cual mi padre ha tenido sus ahorros toda la vida. Me sorprendió que para lo temprano que era, apenas las nueve de la mañana, había cola  para ser atendidos en las mesas. Mientras esperábamos que acabasen de atender a un matrimonio, también de jubilados, me parecía entender, que el tema principal a tratar, era el de las acciones de Bankia, que apenas faltaba un mes para que saliesen a bolsa. Incluso habían llamado por teléfono a clientes para que acudiesen  a enterarse de las condiciones de la extraordinaria oferta. Hubo un momento que me quedé perplejo, una señorita, le estaba ofreciendo a este matrimonio de ancianos el cancelar, al parecer, un depósito sin penalización, para que pudieran invertir en este producto y ser parte de Bankia, ser banqueros, jefes, así como si la entidad se fuese a convertir en una especie de cooperativa. Subdirectora, ponía la chapa identificativa que había encima de su mesa. Al final, entre sonrisas, por lo que creí vislumbrar, la cosa se quedó en que los señores se lo iban a pensar.

Por fin nos tocó ser atendidos, tuvimos que entrar al despacho del Director, después de una serie de halagos – peloteos –  para mi padre  – que si “ qué tal “, “ cada día está usted más joven “  -  vamos que al viejo lo tenía ya ganado. Yo procuré ir directo al asunto y para mi sorpresa, el consejo que recibíamos, era lo mismo que yo pensaba, que lo mejor era amortizar. Dónde está el truco – pensé -  y entonces apareció – la explicación –  y mi amigo el marciano, una vez más, me abrió los ojos. Yo más que escuchar las palabras del Sr. Director, escuchaba a mi amigo – el marciano-. 

Los casi 70 € de comisiones por mantenimiento de las preferentes, ya habían pasado de moda. Ahora lo que interesaba, era colocar las acciones de Bankia. Como el tramo mayorista -  Goldman Sachs y sus secuaces - rehusó invertir en este producto, a pesar de que el Sr. Fernández Ordoñez – MAFO - obligó a involucrarse a los dos grandes bancos de España – BBVA y Santander -  pues se trataba de encasquetárselo en la mayor parte posible a los pequeños ahorradores. De qué forma; pues como están acostumbrados: engañándoles. Metiéndoles gato por liebre y dando unas garantías de palabra que no existen en ningún contrato. En caso de que las cosas pinten mal, lo que vale es lo que está escrito, las palabras se las lleva el viento.

Pero claro cómo vas a desconfiar de tu banco de toda la vida. Tu banco amigo. Era el discurso en el que se apoyaba el Sr. Director de Sucursal. Se trataba de que todos los clientes de años, se hicieran partícipes de esta oportunidad, que al entrar allí, a su banco, se sintiesen jefes, que eran parte de aquello. Conozco a mi padre y pude comprobar que el énfasis del discurso, surtió el efecto deseado, le tenía convencido. Procuré de la forma más diplomática posible, que se procediera a la firma de la amortización de las preferentes y dada la insistencia de este señor, quedamos en que pensaríamos el asunto de las acciones de Bankia. Nos marchamos.







Ahora destapan el agujero de Bankia, que no es otra cosa que destapar el agujero sin fondo que representa nuestro sistema financiero. Solicita la entidad  23.500 millones de euros para recapitalizarse y el presidente de casi todos los españoles dice que no hay problema, que para Bankia no va a faltar dinero. Para mantener la sanidad y la educación públicas, todo son problemas y recortes pero para las entidades financieras, no hay problema. Y digo yo: por qué tengo que poner un solo euro de mi dinero para que no caiga un banco. ¿ Obtuve yo, acaso, algún beneficio, cuando hace unos años, en pleno apogeo de la burbuja inmobiliaria, eran los bancos españoles los que más beneficios obtenían dentro del mundo mundial?. ¿No es una empresa privada?. Por qué tiene que ser inyectada con dinero público, con los dineros de todos.

Tenemos un sistema hipócrita que te rilas. Sistema que permite que cualquier director de sucursal, juegue con la buena voluntad de las personas y en nombre de la confianza, trate de endosar unas acciones de algo que no vale nada, porque está quebrado. Sistema que permite que el Sr. Rodrigo Rato, promueva la estrategia de captar todo el capital posible de pequeños ahorradores, lanzando unas acciones a bolsa de una entidad que él mejor que nadie sabía que no valía nada. El mismo Rato, que permitió falsear los datos contables de Bankia, anunciando en 2011 una ganancia de 300 millones de euros,para actualmente salir a la luz, que los datos contables reales indican una pérdida de más de 3000 millones de euros en el ejercicio de 2011. 

Se quejan los empleados de banca del acoso al que están siendo sometidos, por parte de la opinión pública, que les acusa  de la crisis. Se defienden alegando que el trabajador que está cara al público, en una sucursal, no tiene culpa de la crisis. Dicen que su día a día en el puesto de trabajo se ha vuelto depresivo en los dos últimos años, sobre todo, por la cantidad de amenazas e insultos que reciben por parte de los clientes. Pero no mencionan nada de la práctica indiscriminada por parte de gestores, subdirectores y directores de sucursal, de ofrecer productos a los clientes de forma engañosa. Escudándose en la confianza, se explican y se omite la explicación sobre artículos de ahorro, dealto riesgo, que pueden ocasionar graves pérdidas en el patrimonio del cliente.

Esta mañana he recibido una llamada de mi padre, me decía que el depósito a un año que contrató el año pasado está punto de vencer. Me interrogaba con evidente preocupación sobre si estaba su dinero seguro en Bankia. A mí me salió del alma, la verdad, y le contesté que no, que seguro no estaba, pero que ni en Bankia ni en ninguna otra entidad financiera. Son todos unos mentirosos que juegan con nuestra confianza.
Mi amigo el marciano dice que al menos sabemos que Bankia pide 23.500 millones de euros para sanearse. Y los demás...



sábado, 28 de mayo de 2011

ESPAÑISTÁN

Extraordinario vídeo, que nos habla sobre la gestación y posterior desarrollo de la crisis en España.Además es gracioso. Muy recomendado.